Aprendiendo idiomas a través de la cocina

Hace años que puse en marcha en Mallorca la escuela de español goLOLA (www.golola.es), cuya filosofía era enseñar español a través de experiencias, y qué mejor escenario que Mallorca para esas aventuras idiomáticas. El hecho es que el negocio no terminó de arrancar con residentes, que muchas veces no tienen interés en aprender español y prefieren vivir en sus guetos de alemanes, ingleses o suecos, y tampoco tuve la oportunidad de hacer una buena labor comercial en el exterior porque tenía varios proyectos en marcha. No obstante, hubo aprendizajes, hicimos algunos cursos y desde luego, tuve la enorme suerte de encontrar en el camino a mi compañero de aventuras, el genial profesor de español, Miguel.

Quizás la propuesta era muy avanzada para su tiempo porque ni entonces ni ahora se habla de turismo idiomático en las islas, una pena porque sería una opción estupenda para garantizar visitantes todo el año, siendo además un turismo sostenible cuyo interés es aprender más de la cultura local, de los residentes y que suelen pasar de media de una a dos semanas en destino. Pero de todo se aprende y Miguel y yo seguimos en contacto y con ganas de organizar experiencias inolvidables para personas que tengan interés en aprender español. Ojalá que en algún momento cuaje, goLOLA sigue vivo, es realmente como mi quinto hijo. Un proyecto con el que me identifico totalmente, en el que puse toda mi energía y que me siguen haciendo sonreír.

Como la vida da muchas vueltas, resulta que en mi querido Innsbruck, algunas personas conocedoras de esta experiencia (mi amiga desde hace más de 20 años Vanesa), pensaron que podía funcionar a nivel local y me animaron a hacer una propuesta de Cocina en español a la escuela de mayores, la Volkschule. Y resulta que poco a poco voy haciendo talleres y la gente está encantada! Este 2022 de momento he hecho 4 talleres y haré otros 4 antes de que termine el curso escolar. La propuesta es sencilla: cocina española, practicando el idioma, con ingredientes que se encuentran también en Tirol y que nos permiten viajar a través de los sabores.

Como comento con los alumnos, siempre me resulta muy curioso lo entusiasmados que están mis compañeros y conocidos de Innsbruck cada vez que viajan a Italia y comentan lo bien que se come en el país vecino! Curiosamente aquí también podemos comer muy rico porque los ingredientes que utiliza la cocina italiana, como la española, como en general la mediterránea, se encuentran en casi cualquier supermercado, es cuestión de ponerle cariño y de dar los pasos adecuados. A todos les sorprende la sencillez de las recetas y de los ingredientes y lo sabroso que es el resultado. Y yo me alegro muchísimo!

Español practicamos poco, es cierto que resulta complicado combinar todo porque las sesiones de cocina son intensas y los niveles de idioma, cuando los alumnos lo chapurrean, son diversos. Pero esto es como todo en la vida, el que quiere aprovecha para acercarse a la profesora y charlar y con un par de copas de sangría las palabras salen mucho más fluidas.

Así que veremos cómo continúa esta aventura de experiencias en español. Yo de momento estoy disfrutando y espero que se corra rápido la voz para poder enseñar a muchos más innnsbruckenses los secretos de la cocina española y conseguir así que coman un poco más sano entre semana porque aquí no están muy acostumbrados a cocinar a diario (salvo excepciones, como en todo). Por su parte, mi amigo Miguel, sigue enseñando español en Mallorca a grandes y pequeños y esperamos poder continuar desarrollando ese proyecto tan bonito que es goLOLA muy pronto.

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